miércoles, 8 de marzo de 2017

Bellezas

Estos trabajos pertenecen también al momento (1980-1981) de la entrada anterior y están realizados de la misma forma. Eran series más cortas y de algunas obras no tengo fotos.
Bellezas era exactamente lo mismo (óleo sobre tela pegada a tableros recuperados) pero con varios personajes.

Bellezas I. 1980.  47x52cm.


Bellezas II. 1981. 50x45cm. 

Bellezas III. 1981. 45x74cm.

Bellezas IV. 1981. 53x65cm.

Bellezas V. 1981. 49x52cm.

 Bellezas VII. 1981. 46x51cm.


 Bellezas XI. 1981. 52x78cm.

Bellezas XII. 1981. 52x64cm.

Bellezas XIII. 1981. 51x70cm 

Carrilandia es la pimera vez que utilizo el perfil de un carril como símbolo de algunas cosas muy cercanas. La técnica es la misma que en los Retratos... y las Bellezas, exepto en Carrilandia I. Es la transformación de un elemento puramente geométrico en algo orgánico y vivo.  Incluyo una foto posando en el taller cuando era un pibito aunque barbudo.




 Carrilandia I. 1981. Óleo sobre lienzo. 50x97cm.

Carrilandia III. 1981. 60x58cm.

Sólo yo poseo la llave de esta farsa salvaje: con este título sacado de un poema de Rimbaud, hice esta serie que hablaba de personajes de submundos peculiares como el jazz, la marginalidad criminal, los toros, las apuestas, etc. Sólo he conseguido recuperar estas tres fotos.


Sólo yo poseo la llave de esta farsa salvaje I.  1981. Óleo sobre tablillas enteladas y preparadas. 49x61cm.

Sólo yo poseo la llave de esta farsa salvaje III. 1981. Óleo sobre tela y tablero recuperado. 48x50cm.

Sólo yo poseo la llave de esta farsa salvaje VI. 1981. Óleo sobre tela y tablero recuperado. 48x49cm.



sábado, 14 de enero de 2017

Retratos de Biblioteca. 1982

Fue una época feliz. Recuperaba tableros procedentes de armarios roperos destinados a la basura. Los forraba con tela y, así, sin preparar, pintaba con óleo sobre ellos. Diluía mucho la pintura y esta impregnaba la tela, tiñéndola. Al estar sobre el tablero la superficie era dura y eso me gustaba porque podía frotar los pinceles con fuerza.
Los Retratos de biblioteca me recordaban de lejos a esos retratos de escritores que había en algunas bibliotecas. Por eso los llamé así. Pero eran personajes inventados; construidos con una mezcla de épocas; con rostros, a veces, zoomorfos. Eran caras que salían de mi interior sin boceto previo, semblantes influenciados por las lecturas que hacía en ese momento. Y los cuerpos eran un compendio de pequeñas cosas que reflejaban,  paralelamente, inquietudes que bailaban dentro de mí, una suerte de polifonía en la que compartían espacio la cita pictórica, el monólogo interior y la ironía.
Los mostré por primera vez en 1982.


 Retrato de biblioteca II. 1980-1981. Óleo sobre tela pegada a madera. 47x41cm.


 
Retrato de biblioteca III. 1980-1981. Óleo sobre tela pegada a madera. 51x51cm.

 
 Retrato de biblioteca IV. 1980-1981. Óleo sobre tela pegada a madera. 52x45cm.


 
 Retrato de biblioteca IV. 1980-1981. Óleo sobre tela pegada a madera. 53x46cm.


 
 Retrato de biblioteca IV. 1980-1981. Óleo sobre tela pegada a madera. 50x47cm.


 
Retrato de biblioteca VIII. 1980-1981. Óleo sobre tela pegada a madera. 50x47cm.


 Retrato de biblioteca IV. 1980-1981. Óleo sobre tela pegada a madera. 37x38cm.

 Retrato de biblioteca IV. 1980-1981. Óleo sobre tablero tosco. 49x49cm.


 
 Retrato de biblioteca IV. 1980-1981. Óleo sobre tela pegada a madera. 47x52cm.


 Retrato de biblioteca IV. 1980-1981. Óleo sobre tela pegada a madera. 52x47cm.

 Retrato de biblioteca IV. 1980-1981. Óleo sobre tela pegada a madera.51x54cm.







lunes, 12 de septiembre de 2016

Perlas de amanecer. 1982.

Este fue el resultado de quitarle las cabezas a los retratos del trabajo anterior (que se verá en la siguiente entrada). Me encantaba el interior de esos retratos de biblioteca, que así los llamé, que era como un intertexto, como un buceo por el personaje totalmente imaginario. Así que el paso siguiente fue ese: olvidarme del personaje y acceder a su ser interior, más o menos. Ya sabes que yo no pienso mucho cuando estoy pintando. Es más, me gustaría no pensar nada, que el trabajo saliera completamente de dentro y de abajo. Que el conocimiento (lo conocido), que es el padre del pensamiento, estuviera lo bastante triturado en mi interior para que pareciera otra cosa, algo más mío. No parece del todo posible pero estoy en ello. La percepción actual de mi trabajo es eso, actual. Así que tan poco precisa, o menos,  que la que puedas tener tú.
Así nació mi inicio en la abstracción, o como queramos llamar a esto que hice allá por 1982.
Eran tintas sobre papel. Y las mostré en 1984 junto con los Acuarios... y algunas contrucciones de madera pintadas. Todas ellas miden 81x62cm.






































domingo, 19 de junio de 2016

1984. Acuarios y otros abstractos.



Entre 1982 y 1984 realicé estas obras aparentemente abstractas o abstractas llenas de figuraciones. Como ya sabéis los que seguís este blog, posteriormente volví a crear estas atmósferas, con figuraciones más nítidas, pero en esencia con el mismo rumbo. Uno cree que cambia mucho pero siempre vuelve a lo mismo. Por mucho que quieras partir de cero (?), en una pretensión un poco soberbia, siempre llegas/regresas al mismo cruce de caminos.
En ese momento estaba abriéndome al color. Unos años antes era oscuro y crítico, muy influenciado por la situación social que vivíamos. Muy directo, incluso un poco panfletario. Afortunadamente para mi obra fueron cayendo esos corsés y la explosión devino en estos años con esta obra que os muestro y con la que os mostraré en la próxima entrada.
Los Acuarios están realizados sobre tela sin preparar montados sobre madera. Fue un experimento interesante. Me gustaba el resultado como de  piel de melocotón que había descubierto en un trabajo anterior con el que la pintura comenzó a ganar a las ideas políticas. Los montaba sobre madera porque necesitaba la dureza debajo de la tela. Esta se teñía con el óleo que yo aplicaba muy diluido en muchas capas que no creaban texturas físicas pero sí ópticas. Parecía acuarela o algo así. En todo caso muy acuática.
El obelisco es un ejemplo de las construcciones que realicé también en esos años y pictóricamente tiene más que ver con esos dos trabajos que también os enseño llamados Pasa de largo ante las ventanas abiertas. Pintado con óleo sobre la madera o sobre el lienzo (tela preparada montada sobre bastidor).
Karla es un personaje de John le Carré, un todopoderoso jefe de los servicios secretos soviéticos. Lo de las ventanas... es una frase de un personaje de John Irving, Freud, animando a una chica melancólica a que no se suicidara. La literatura, la música, el cine, el arte, como espejos de la vida, siempre en mi obra, creo. Y en mis títulos, que muchas veces son un elemento más y otras una introducción.
Añado también un par de fotos de la exposición que realicé en 1984.



Acuario de la bolsa.1982-84. Óleo sobre tela sin preparar montada sobre tabla. 122x122cm.


 Acuario de las obsesiones.1982-84. Óleo sobre tela sin preparar montada sobre tabla. 122x122cm.


  Acuario de los hidroideos.1982-84. Óleo sobre tela sin preparar montada sobre tabla. 122x122cm.


   Acuario del avión.1982-84. Óleo sobre tela sin preparar montada sobre tabla. 122x122cm.


 Acuario del bodegón.1982-84. Óleo sobre tela sin preparar montada sobre tabla. 122x122cm.


  Acuario del caballito del príncipe.1982-84. Óleo sobre tela sin preparar montada sobre tabla. 122x122cm.


 Obelisco de Karla. 1982-84. Óleo y collage sobre construcción de madera. 165x37x37cm.


 Pasa de largo ante las ventanas abiertas 1. 1983-84. Óleo sobre lienzo. 100x81cm.


  Pasa de largo ante las ventanas abiertas 2. 1983-84. Óleo sobre lienzo. 100x81cm.


 Exposición en 1984


Exposición en 1984